| Paul Castellano al mando de los Gambino |
| Escrito por El Consigliere |
|
Castellano fue un gran jefe, capaz de mezclar los negocios legales con los ilegales siendo, de esta manera, presidente de importantes corporaciones y propietario de acciones en Wall Street. Como jefe de la familia Gambino tuvo a Joe N. Gallo como consigliere. Dellacroce, otro sucesor natural de Carlo Gambino y muy querido por los soldados, estaba cumpliendo condena por aquel entonces y era uno de los que podían plantear una queja legítima ante el reciente nombramiento de Castellano. Pero Big Paul maniobró con inteligencia. Cuando Dellacroce salió de la cárcel, Castellano le llamó para una reunión. Le dio las operaciones de Manhattan y Queens, de esta manera Dellacroce se haría rico ya que las operaciones en estas zonas daban millones de dólares. En esta misma reunión Castellano dejó bien claro a sus hombres que, bajo pena de muerte, no aceptaría durante su mandato el asesinato de policías y el tráfico de drogas. Quería mantenerse lejos de los federales. Aun a pesar de haberse ganado el apoyo de Dellacroce, muchos de los capitanes de la familia Gambino no estaban contentos, entre ellos John Gotti. La posición altiva de Castellano provocó recelos entre otros miembros de la Comisión. Funzi Tieri de los Genovese, Tony Corallo de los Lucchese, Carmine Persico de los Colombo y Carmine Galante de los Bonanno, sentían que Castellano los trataba como basura. Castellano había entrado en las grandes corporaciones a través de sobornos o de contratos especiales. Por ejemplo, en la Waldbaum’s Supermarkets entró tras permanecer dos años de consejero y protector del propietario, Ira Waldbaum. También recurriría a la fuerza de sus soldados para terminar con una huelga que ponía en peligro cualquier negocio de uno de sus amigos. Castellano, con el paso del tiempo, comenzó a alejarse de las calles y a tratar solamente con su círculo de confianza: James Faila, Frank DeCiccio y Thomas Bilotti. Desde su mansión dirigía un imperio que movía millones de dólares cada día. En esta época, con Castellano como jefe, Jimmy Coonan, jefe del hampa irlandesa, empezaba a hacer negocios, muchas veces en territorio de los Gambino. Castellano convocó a una reunión a los irlandeses. Sería en el restaurante Tomasso, en Bay Ridge, Brooklyn. A la reunión asistieron Roy DeMeo, Paul Castellano, Aniello Dellacroce, Joe N.Gallo, Carmine Lombardozzi, Nino Gaggi y Funzi Tieri de los Genovese. Por parte de los irlandeses Jimmy Coonan y Mickey Featherstone. Castellano acusó a Coonan de haber matado a varios hombres de Cosa Nostra. Coonan defendió su inocencia, diciendo que esas acusaciones eran falsas y Castellano tomó la palabra: “Ahora sois nuestros aliados. No nos gustan los vaqueros ni los salvajes. Si cometéis otro error os enfrentáis al poder de la cinco familias”. La Cosa Nostra emplearía a los irlandeses a partir de entonces como un fuerza de choque, como una especie Murder Inc. Roy DeMeo sería el enlace entre los italianos y los irlandeses. En abril de 1979 Castellano tuvo otra reunión en la marisquería Martini’s Seafood, también en Bay Ridge. Los sicilianos habían comenzado a operar en territorios de la familia Gambino sin permiso, con droga procedente de la Pizza Connection. Para Castellano aquello era una forma de llamar la atención. Otras familias permitirían esto, incluso asociándose con los sicilianos, como era el caso de la familia Bonanno, donde los sicilianos ocupaban cargos dentro de la familia. Por esto, la Comisión se reunió y decidió liquidar a Carmine Galante, por traficar con drogas. Joe Bonanno había dado su bendición desde Tucson. Galante fue tiroteado en el restaurante Joe and Mary’s, en Bushwick, una zona de Brooklyn. El jefe de la familia Bonanno murió con el puro en la boca. Pero la intención de Castellano era quedarse con el pastel y para ello citó a los sicilianos. Castellano quería cobrarles por hacer negocios. No quería la droga, tan solo quería cobrar un impuesto por hacer negocios en su territorio. Así es como Castellano controló durante años el mundo del hampa en Nueva York, con dos fuerzas de choque impresionantes, los irlandeses y los sicilianos, pero entre sus filas no todo el mundo estaba tan contento, un capitán de la familia Gambino se revelaría contra el poder del Don, sería John Gotti.
Marcar como favorito Bookmark
Enviar por Email
Hits: 2253 Comentarios (0)
![]() Escribir comentario
|






























La Mafia
Castellano se veía más a sí mismo como un empresario antes que como a un mafioso, incluso algunos de sus soldados decían que no había empuñado un arma en su vida. Gotti diría de él: “era un hijo de un carnicero que se creía que tenía sangre azul”.

Accede a la tienda de Los Soprano y hazte con nuestros productos exclusivos. Encontrarás camisas, libros, etc. Siéntete como un Soprano